Y en tus labios
Mi mano sujetaba tu aliento
mientras respirabas abandonada,
suave,
como el calor que despedíamos.
Te volví a besar despacio,
templado,
donde funde la pasión,
y, lentamente, apareció en tus labios,
en un amanecer como de miel,
mi quiéreme.
Azar y destino
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Francisco Fuster
*Insobornable. Vida de Gaziel*Galaxia Gutenberg. Barcelona, 2026.
Dos de los más destacados periodistas de las décadas anteriores a ...
Hace 2 días








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